Fátima León. Foto cortesía Four Seasons.

CIUDAD DE MÉXICO – Una mujer acaba de coronarse como la bartender más importante de México. Fátima León, una joven de 25 años de edad, ganó el pasado fin de semana la prestigiosa competencia World Class.

El sábado pasado Fátima deleitó a los hipsters mexicanos con su pop-up bar “Atemporal” en un evento de Cocktail Week en la Colonia Juárez. Su versión del cóctel “Mr. Bean” fue todo un éxito; Mezcal Unión, bourbon mezclado con frijol batido, jugos de piña y limón con licor amargo de hoja santa y agua tónica.

Advertisement

Fátima se ha convertido en una joven promesa de la mixología mexicana. Ahora pasará a la siguiente ronda para competir con los mejores del mundo.

Mientras tanto, la joven trabaja arduamente en el bar Fifty Mils del hotel Four Seasons de la Ciudad de México. No se siente muy cómoda con toda la atención que la ha traído el premio. El camino no ha sido fácil. Sin embargo, la joven ya ha logrado hacerse de un nombre en una industria dominada por los hombres.

Advertisement

“Si nadie nunca lo ha hecho, no significa que tu no lo puedes hacer”, me dice Fátima. Estamos sentadas en el ostentoso bar del hotel. El lugar es una guarida de políticos, empresarios, ejecutivos y extranjeros que toman, fuman y conversan. To see and be seen, como dicen en inglés. Una banda de swing musicaliza la atmósfera.

Fátima celebra su triunfo en la competencia World Class. Foto cortesía Four Seasons.

Fátima lleva puesta una blusa floreada y bilé rojo en los labios. Todavía no empieza su turno. “Cuando eres mujer la gente piensa que estás jugando, la gente cree que es [una chamba] de verano, la gente dice ‘es niña, mandala a hacer esto o a lavar los vasos’”, subrayó.

Advertisement

La joven lleva muchos años perfeccionando un arte que la mayoría de la gente ve simplemente como un trago más. Fátima decidió dedicarse a la mixología al cumplir los 18 años. Su familia no estaba de acuerdo. Para muchos ser bartender no es ni siquiera una profesión.

“Es un trabajo muy pesado tanto para los hombres como las mujeres pero muchos piensan que es muy sencillo”, me cuenta Fátima. La joven asegura que no sólo se trata de mezclar, hay que darle al cliente una experiencia de hospitalidad.

Advertisement

No solo debe preparar deliciosos cócteles que despiertan los sentidos y deshiniben. También debe hablar de trivialidades en inglés y español con los clientes del bar. Hay que saber navegar a los hombres que quieren cruzar la línea. A veces basta con sonreír y señalarle a otro bartender que se haga cargo.

Fátima comenzó su carrera en 2010 trabajando en el restaurante Delirio de la Ciudad de México. Su maestra fue Mónica Patiño, una chef mexicana muy respetada por la comunidad culinaria. Patiño le ofreció trabajo como cocinera pero Fátima ya sabía que su pasión era la coctelería.

“Le dije: ‘Me gusta el bar y es en lo que me estoy enfocando’”.

Patiño le dio a la joven la oportunidad de experimentar con técnicas y explorar nuevos sabores en la cocina y el bar del restaurante. Fátima aprendió hacer sus propias mermeladas y jarabes. La coctelería también se trata de crear ingredientes propios para llegar a algo original.

Advertisement

Tres creaciones de Fátima se encuentran en la carta de Fifty Mils:

Advertisement

Frijolito - Bulleit bourbon con frijol, Don Julio 70, limón verde, Ancho Reyes, miel de agave y top de agua tónica.

Grandmother- Ketel One, Amaro averna, vinagre de frutos secos y compota secreta de la abuela.

Advertisement

Cor Cocktail- Don Julio 70, sangre de res, mermelada de piña con serrano y xoconostle, licor de maiz, limón verde y aguamiel de agave.

Sólo Fátima y el jefe de la barra tienen sus propias recetas en la carta de Fifty Mils. Los otros tragos son una mezcla de todas las ideas de los mixólogos. Fátima ve sus tragos como creaciones que llevan su espíritu y alma.

Fátima y sus colegas de Fifty Mils. Foto cortesía Four Seasons.

Después de trabajar en Delirio, Fátima se mudó a Alemania para vivir con su hermano. Ahí conoció a otra mentora, la dueña del restaurante mexicano Papalotl en Berlin. Le encargó a Fátima crear una carta de cócteles para el restaurante. La joven me dice que para romper las barreras es indispensable conocer alguien que crea en ti y te de la oportunidad de experimentar y en ocasiones fracasar.

Advertisement

Advertisement

En 2014, Fátima regresó a México con mucho más confianza en sus habilidades. Trabajó en un bar en Playa del Carmen por casi dos años. Eventualmente decidió entrar a la competencia World Class 2016.

“Fui la única mujer que pasó a la semifinal”, me dijo. “Después llegué a la final y no me la creía”.

Fátima perdió, pero conoció al ganador de ese año, Mica Rousseau, un mixólogo francés que ha trabajado en México por varios años y lanzó el bar Fifty Mils en 2013.

Advertisement

Rousseau contrató a Fátima para trabajar con él. Pero ahora los periodistas y los amantes de la mixología llegan al bar a platicar con la joven. Hay una nueva sensación.

En agosto, los mejores mixólogos de todo el mundo vendrán a la Ciudad de México, sede del campeonato mundial World Class 2017. Fátima representará a México en la competencia.

Advertisement

“Me falta un camino por recorrer grandísimo. Si le quiero realmente decir a las mujeres, ‘Oye, lo logramos. Lo logramos todos los mexicanos’, tengo que hacer un buen papel”, me dijo. “Falta la preparación”.

Advertisement

“Cualquier mujer lo puede hacer, siempre y cuando tengas los pies en la tierra y sepas de donde vienes. Es muy importante saber de dónde vienes y a dónde quieres ir”.

Fatima en el evento World Class. Foto cortesía Four Seasons.