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Actualización: Peña Nieto dijo via Twitter que no se va a reunir con Trump la próxima semana.

CIUDAD DE MÉXICO — El Presidente Enrique Peña Nieto dio un mensaje a los mexicanos el miércoles por la noche en el que reiteró la postura de su país de no pagar por el muro de Donald Trump y dejó la puerta abierta para continuar con su viaje a Washington la próxima semana.

Peña Nieto hizo esto después de que Trump firmara un decreto ordenando la construcción del muro en la frontera con México. La primera ofensa de Trump como presidente fue tomar esta acción ejecutiva el mismo día que los Secretarios de Relaciones Exteriores y Economía, Luis Videgaray e Ildefonso Guajardo, sostenían reuniones con funcionarios clave de la Casa Blanca.

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Muchos mexicanos protestaron ante la jugarreta de Trump. Sin embargo, Videgaray dijo en entrevista con Televisa que, a pesar de los desconcertantes mensajes públicos, el equipo de negociación mexicano había presenciado “conversaciones de trabajo positivas y alentadoras”. Afirmó que la visita de Peña Nieto sigue en pie.

Pero Trump volvió a retar a Peña Nieto este jueves en su cuenta de Twitter. “Estados Unidos tiene un déficit comercial con México de 60 mil millones de dólares. Ha sido un trato unilateral desde el principio del TLCAN con números masivos de compañías y trabajos perdidos”, escribió Trump. “Si México se niega a pagar por el muro que tanto necesitamos, entonces sería mejor cancelar la siguiente reunión”.

El día de ayer Peña Nieto evaluaba quizá una de las decisiones más difíciles de su administración: ser pragmático e ir a Washington a negociar y tratar de concertar o suspender su viaje ante el presidente de Estados Unidos número 45 que no tiene empacho en humillar públicamente.

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Trump le ha dado una salida a Peña Nieto mediante un tuitazo. Peña Nieto debe cancelar su viaje. México no va a pagar por el muro. En ese ámbito no hay nada que negociar. México tiene que prepararse y asumir lo peor: el fin del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la imposición de cuotas y aranceles, el hostigamiento de nuestros paisanos en Estados Unidos, las deportaciones masivas y la construcción del muro.

Peña Nieto no puede apaciguar a Trump. Pero sí puede cuidar el contexto interno y buscar en el ámbito global otras alianzas.

El presidente mexicano, cuya popularidad va en picada, tiene una oportunidad de oro para que todos los sectores de la sociedad se pongan de su lado ante un enemigo jurado. Peña Nieto no debe ser un Neville Chamberlain. Debe emular a Winston Churchill y prepararse para atravesar la tormenta.