Imagen de captura Dragon Ball Z YouTube.

Toda una generación de mexicanos creció viendo la famosa caricatura japonesa Dragon Ball Z. Es una de las series de anime más adoradas por los mileniales en todo el mundo. Sin embargo, de niños pocos se dieron cuenta que el Maestro Roshi era un viejito pervertido que se le quedaba viendo los senos a Bulma y otros personajes.

Ahora, años después, la Organización de Ética de Transmisiones y Mejora de Programas de Japón informó que recibió una denuncia contra Roshi, el anciano con caparazón de tortuga que le enseñó al protagonista Gokú las artes marciales.

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“En un programa de animación, hay escenas de un hombre mayor tocando el cuerpo de chicas jóvenes y mirando su ropa interior contra su voluntad”, lee la denuncia de una familia japonesa traducida por el portal Anime News Network (ANN). “Estas escenas son casi irrelevantes para la historia. Me gusta ver esta serie con mi hijo cada fin de semana, pero también es inapropiado para niños ver esto en un anime”, subraya.

El portal de anime se metió a investigar el episodio mencionado en la denuncia y efectivamente encontró que Roshi acosa a Yurin, un personaje que está aprendiendo artes marciales. El viejo se sonroja e insiste en tocarle las pompas a la joven.

La Organización de Ética de Transmisiones y Mejora de Programas de Japón ya ha publicado otras quejas, según ANN. El programa de anime Gundam también recibió denuncias por una escena violenta en donde varios personajes son fusilados. La queja solicitó al programa poner una advertencia sobre el contenido violento antes de cada episodio.

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No les queremos arruinar la infancia. Pero es cierto que muchas de las caricaturas que vimos tenían mensajes y temáticas escondidas, algunas más obvias que otras. Y puede que eso esté afectando a los chavitos subconscientemente.