El símbolo de la protesta. El periodismo deja de existir en estas condiciones.

CIUDAD DE MÉXICO– La sección en español de Fusion se une a la protesta en México #UnDíaSinPeriodismo el día de hoy. Sólo publicaremos este artículo de opinión. Varios medios mexicanos no publicarán nada este martes para honrar a Javier Valdez, el reportero y experto sobre la guerra contra el narcotráfico que fue asesinado el día de ayer en Sinaloa. También estaremos honrando a Sonia Córdova, ejecutiva de una pequeña revista en el estado de Jalisco. Córdova y su hijo fueron baleados el día de ayer. Su hijo, un reportero, murió en el ataque. Élla está en el hospital. El pasado fin de semana un grupo de siete periodistas fueron agredidos por 100 sicarios en Guerrero.

Al menos seis periodistas mexicanos han sido asesinados este año y otros 11 fueron asesinados el año pasado. Desde 1992, aproximadamente 40 periodistas han sido asesinados por ejercer su trabajo, según el Comité para Proteger Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés). Se trata de impunidad. Es simple: los ataques contra periodistas continúan porque los narcos y los políticos corruptos se pueden seguir saliendo con la suya. Los reporteros que están siendo agredidos usualmente son los que tienen menos recursos, aquellos con un salario reducido que siguen en las trincheras porque les apasiona lo que hacen.

No me incluyo en este grupo de periodistas. Estoy escribiendo sobre su lucha desde una oficina cómoda y segura en la Ciudad de México. Nunca he recibido una amenaza de muerte, tampoco creo que tendría los huevos para seguir escribiendo si alguien lanzara una granada cerca de mi casa o me llamara a media noche para decirme que van a torturar a mi familia. Estas personas, algunas de las cuales han sido asesinadas y otras que siguen luchando, son los periodistas de verdad.

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“No es solo una pérdida para sus seres queridos, pero para el periodismo mexicano y global en general”, me dijo Gustavo Valcarcel, gerente regional de la Associated Press (AP) en México, sobre la muerte de Valdez.

“Si matan a uno, realmente nos están matando a todos”, dice Valcarcel, quien ha trabajado como reportero en México por 26 años. Respeta la protesta pero asegura que ahora es el momento de alzar aún más la voz. “No podemos quedarnos callados hoy, y si quieren eso nos van a tener que matar a todos”.

Sin embargo, otros piensan que no publicar nada hoy subraya el periodismo como un servicio que las personas no deberían dar por hecho.

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“Este clima de violencia en el que los periodistas son amenazados y asesinados viene de una falta de protección, voluntad política y la negligencia del estado”, me dijo Erika Guevara-Rosas, Directora de la Américas para Amnistía Internacional. “Esto está alimentando la noción de que cualquiera puede matar un periodista y no pasa nada”.

Casi se me olvida, el Presidente Enrique Peña Nieto tuiteó algo:


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Este artículo fue actualizado para aclarar que al menos 6 periodistas han sido asesinados en lo que va del año.