Courtesy of Ernesto Lopez

Ángel y Jacqueline Rayos García se sentaron en la sección de visitantes del Congreso para presenciar el primer discurso de Donald Trump ante los legisladores. El presidente no mencionó a la familia de Ángel y Jacqueline en su discurso, pero aludió a las personas como su madre. El gobierno de Trump la deportó hace tres semanas.

"Estaba un poco nerviosa de estar en el mismo cuarto junto con la razón por la que tu mamá no está contigo. Estaba muy ansiosa”, me dijo Jacqueline en entrevista telefónica el miércoles por la mañana.

Jacqueline y su hermano se convirtieron en la imagen de las políticas de deportación de Trump cuando salieron en las noticias bloqueando una camioneta de ICE en donde iba su madre, Guadalupe García de Rayos.

Advertisement

Fueron invitados al discurso de Trump en Washington D.C. por los legisladores demócratas Raúl Grijalva y Rubén Gallego. Los congresistas de Arizona dijeron que invitaron a los hijos de García de Rayos para que Trump pudiera ver el costo humano de sus políticas migratorias.

"Aplaudir es fácil para ellos, pero no saben cómo se siente cuando tu mamá está en otro país", me dijo Jacqueline.

Advertisement

Los hermanos se quejaron de la hipocresía del discurso.

"Somos un solo pueblo, con un solo destino. Todos sangramos la misma sangre”, fue la frase de Trump que más le molestó a Jacqueline.

"Si todos somos iguales porque sangramos la misma sangre, y si todos somos iguales, ¿por qué quiere dividirnos? ¿Por qué quiere separar a las familias?”, preguntó.

Advertisement

Jacqueline dijo que esa parte del discurso fue “una locura”.

Ángel se molestó con las mentiras.

"La parte en la que [Trump] dijo que los Estados Unidos está deportando criminales y asesinos no es verdad. Está deportando a todos en general”, subrayó.

Advertisement

Trump aseguró que su administración está deportando a “pandilleros, narcotraficantes y delincuentes que amenazan a nuestras comunidades y se aprovechan de nuestros ciudadanos”.

Los hermanos dicen que su madre simplemente tenía que trabajar para apoyar a su familia.

Guadalupe García de Rayos tenía que presentarse en las oficinas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Phoenix cada año desde que fue encarcelada en el 2008 por usar un número de seguridad social falso para poder trabajar. Era una baja prioridad para la deportación bajo el gobierno de Obama. Pero todo cambió cuando Trump firmó los nuevos decretos migratorios una semana después de asumir el poder.

Los jóvenes y el abogado de la familia culpan a Trump por la deportación de Guadalupe.

Advertisement

Advertisement

Se calcula que aproximadamente ocho millones de inmigrantes indocumentados podrían ser deportados bajo los nuevos lineamientos migratorios del gobierno de Trump. La nueva administración podría deportar hasta cinco veces más inmigrantes que Obama.

"Si Trump no fuera [el presidente] todavía estaría aquí", dijo Ángel.