AP, Elena Scotti/FUSION

Una inmigrante indocumentada proveniente de El Salvador fue sacada de un hospital en Burleson,Texas en contra de su voluntad, afirman sus abogados. Agentes de la Oficina de Inmigración y Control Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) supuestamente detuvieron a la mujer para llevarla a un centro de detención, a pesar de haber sido diagnosticada a principios de este mes con un tumor cerebral.

La joven de 26 años de edad, identificada  como "Sara", llegó a Estados Unidos a finales de 2015 en busca de asilo. Agentes de la patrulla fronteriza la detuvieron al ingresar al país, informó el sitio web The Daily Beast. Sin embargo, regresar a El Salvador podría poner su vida en peligro ya que miembros de su familia están afiliados a pandillas, dijo Sara en una declaración tras su detención.

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Sara fue enviada a un centro de detención en Prairieland, Texas por no entregar su solicitud de asilo a tiempo. Allí empezó a quejarse que tenía dolores de cabeza y se desmayó el 10 de febrero, informó The Daily Beast. La llevaron a un hospital en Fort Worth donde le dijeron que tenía un tumor cerebral.

Los abogados de Sara le dijeron a The Daily Beast que si bien la condición de su clienta seguía empeorando, esperaban que los médicos del hospital la operaran para salvar su vida. Fue internada en el hospital pero le impidieron comunicarse con su familia, debido a las políticas de ICE. Los agentes de ICE también amenazaron con detener a Fatma Marouf, una abogada basada en Texas que la familia de Sara contactó.

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Un vocero de ICE le dijo a The Hill :

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Las peticiones de parientes para visitar a los detenidos que han sido hospitalizados están permitidas pero deben ser aprobados por ICE y el consulado correspondiente por adelantado. ICE se comunicó con la familia para explicar el proceso.

A pesar de su condición, los agentes de ICE sacaron a Sara del hospital el miércoles y la trasladaron de nuevo al Centro de Detención en Prairieland, informó The Hill.

“Nos dijo que le amarraron las manos y los tobillos”, le dijo la abogada Melissa Zúñiga al diario. "Se está quejando de mucho dolor".

“[El hospital] Huguley ya no quiere encargarse de su caso”, subrayó Zúñiga. “Debido a que han recibido demasiadas llamadas y la posibilidad de una demanda”.

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El caso de Sara llega ante una serie de acciones tomadas por la administración del presidente Trump en contra de las comunidades de inmigrantes. A principios de esta semana, la Casa Blanca anunció una serie de órdenes ejecutivas que buscan extender los poderes de ICE para detener y deportar a inmigrantes indocumentados.

Por ahora no hay información sobre el estado de salud de Sara. Su familia y su equipo legal advierten que le podría quedar poco tiempo. Algunos medios informan que su familia ha viajado a Texas para exigir su liberación.