AP

Un joven de 25 años de edad se suicidó este martes en Tijuana casi media hora después de ser deportado.

Guadalupe Olivas Valencia, originario de Sinaloa, ingresó a territorio mexicano el martes por la mañana junto con un grupo de personas deportadas por la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés).

Advertisement

El joven aparentemente se encontraba muy alterado.

“Gritaba que no quería regresar a México” y que no quería regresar a una ciudad donde “no conocía a nadie”, informó un reportaje de la BBC.

Advertisement

Cargando una bolsa llena de sus pertenencias, el joven se lanzó de un puente cercano a la frontera. El subdirector de los bomberos de Tijuana le informó a Radio Fórmula de lo ocurrido y dijo que encontraron al hombre con vida pero murió en el trasladado al hospital.

Advertisement

La deportación de este joven vino tras las órdenes ejecutivas firmadas por Donald Trump que buscan fortalecer la seguridad en la frontera con México y ponen a casi 8 millones de inmigrantes en riesgo de deportación.

“Más allá de los conceptos legales, el proceso de deportación produce estrés postraumático”, me dijo Luis Barrios, profesor de psicología y criminología en la Universidad de la Ciudad de Nueva York. “Es porque no se logran adaptar o tienen una bienvenida saludable… solo existe la expulsión, la criminalización y el mantener a otros afuera. El suicidio se vuelve una opción racional. Los aspectos legales nunca pueden evitar el impacto emocional”.

Una investigación realizada por la universidad Boston College en 2013 afirma que las políticas migratorias de los Estados Unidos y la manera en que se aplican tienen efectos sumamente negativos en inmigrantes adultos, niños, familias y comunidades dentro del país y en el extranjero.

Tras las redadas de ICE que se llevaron a cabo a principios de este mes y las nuevas políticas en contra de las comunidades de inmigrantes, se necesita tomar en cuenta el impacto que esto tiene en las vidas y el estado psicológico de los deportados.

Advertisement

El presidente mexicano Enrique Peña Nieto ha prometido mejorar las condiciones para los repatriados en México. Sin embargo, México lleva décadas ignorando a los deportados que regresan al  país natal sin trabajo y un prospecto de vida.

Por su parte, los funcionarios estadounidenses no están tomando pasos para restaurar la humanidad en sus prácticas y han optado por propagar el miedo.