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Los residentes de West Frankfort, un pueblo en el sur de Illinois, debieron tomar a Trump en serio durante la campaña presidencial.

La mayoría de los casi 8,000 habitantes del pueblo son blancos. West Frankfort está dentro de un condado que apoyó la candidatura de Trump. El condado creyó en las promesas sobre recuperar los empleos de la industria del carbón. "La inmigración ilegal no fue el tema más importante para esta zona con una población predominantemente blanca, dicen los residentes”, explica un artículo del diario The New York Times,.

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Sin embargo, el Departamento de Seguridad Interna está reforzando sus mecanismos de control para detener y deportar a más inmigrantes indocumentados. Ahora un miembro de la comunidad ha sido detenido. Juan Carlos Hernández Pachecoa, quien tiene su propio restaurante mexicano en el pueblo, fue detenido por ICE y está esperando a que le digan si lo van a deportar. Ahora muchos de sus vecinos están cuestionando las políticas migratorias de Trump.

The New York Times informa:

Cuando el abogado Víctor Arana empezó a presionar a los tribunales para que liberaran al Sr. Hernández bajo fianza hasta que pueda presentar su caso, la comunidad se puso de su lado y enviaron peticiones exigiendo clemencia a los funcionarios que decidirán su futuro.

Tom Jordan, el alcalde de West Frankfort, escribió que el Sr. Hernández era un "gran contribuyente" a la ciudad y que "no pide nada a cambio". El jefe de bomberos lo describió como "un hombre de gran carácter".

Las cartas del fiscal del condado, el ex director del correo, el vendedor de carros, y hasta el presidente del Rotary club se han acumulado. Richard Glodich, el director de atletismo de la escuela Frankfort Community High School, escribió: "Como nieto de inmigrantes, estoy a favor de la reforma migratoria, pero esta vez han detenido a un GRAN HOMBRE que debería ser un ejemplo para los otros inmigrantes”.

Sin embargo, no todos apoyan a Hernández. Cuando un periódico local publicó la noticia de su detención, algunos miembros de la comunidad lo atacaron en la sección de comentarios del articulo. “¡Ningún ciudadano de los Estados Unidos está por encima de las leyes de los Estados Unidos! ¡Si un ciudadano de los Estados Unidos rompe una ley, va a la cárcel o a prisión! ¡Ningún extranjero ilegal está por encima de la ley de los Estados Unidos!”, escribió un usuario. “Entiendo que este hombre ha estado aquí durante muchos años y ha contribuido a la sociedad, pero no es LEGAL, por eso los Estados Unidos tiene todo el derecho a expulsarlo”, escribió otro.

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Este tipo de comentarios apoyan los nuevos planes de deportación de la administración Trump. El gobierno ha expandido la definición de la criminalidad para poder deportar a más personas. Esto indica que podría haber más detenciones colaterales de inmigrantes indocumentados que no han cometido crímenes serios.

Parece que muchos de los residentes de West Frankfort se han sorprendido ante la materialización de las promesas de Trump. Se están dando cuenta que la maquinaria de deportación masiva también afecta a las personas que conocen y aman.

La esposa de Juan Carlos Hernández tiene miedo por su familia.

"¿Qué voy a decirle a mis tres hijos si él no se puede quedar?’", le dijo a The Times.